Son dos de las regiones más bellas de toda la península y, especialmente, Cantabria, una de las más desconocidas para muchos viajeros que la obvian con respecto a otras cercanas.
Asturias, por su parte, siempre tendrá su maravillosa fabada, Ribadesella o la bella Gijón para ser conocida. Pero ahora no mencionaremos ninguna de las bondades de estas dos naciones como tales, sino como parte de los Picos de Europa, parte importante con maravillosas “aventuras” que contar gracias a las rutas, a Fuente Dé y a todo lo que tiene que ofrecer esta tierra para el viajero deportista y para el no iniciado
La ruta del Cares para toda la familia
A lo largo de más de veinte kilómetros, recorreremos el víaducto que se construiría hace más de 100 años y que libraría la sed a la zona oriental asturiana. Muchos viajeros que han estado en la ruta del Cares, no comprendían el por qué de los refugios y, mucho menos, de las casas de piedra que adornan parte del trayecto.
Pues bien, esas eran las residencias de los obreros y de sus familias. Para ir al colegio, los más pequeños debían atravesar esa ruta que ahora hacemos por ocio. Y no solo eso, tanto en invierno como en verano, los hombres trazaban el recorrido del viaducto en lo alto de un monte que está muy acostumbrado a ver la lluvia.
En la actualidad está habilitado para que cualquier viajero, sea niño o adulto, pueda disfrutar de la ida y la vuelta en apenas unas tres o cuatro horas. El acceso se da por la zona de Llanes, concretamente, en la población de Caín.
Finaliza en Poncebos en donde por menos de diez euros podéis degustar un menú del día o un rico plato combinado. Si estáis buscando disfrutar de la naturaleza en Asturias esta es la más maravillosa de las oportunidades. Y es que en las inmediaciones, también se encuentra Ribadesella, a tan solo 30 minutos, por lo que si lo que se busca es un fin de semana activo se encontrará sin problemas gracias a la gran cantidad de actividades que se pueden realizar.
Fuente Dé, una excursión al techo del cielo
Situada muy cerca de Reinosa, en el municipio de Camaleño, esta población enamora por numerosas razones; en primer lugar, por sus más de diez rutas que se pueden hacer entre grupos de amigos, familiares o viajando solo. La segunda razón es el teleférico que nos lleva 753 metros más alto. Y en tercer lugar porque la gastronomía del lugar merece una mención especial por su cocido montañés y carnes de la tierra.
Una de las rutas que más enamora al deportista es la subida al alto de la triguera que tiene una altitud de más de 1700 metros y que linda con León. No obstante, si se viaja con niños son más recomendables otras rutas como la de Peña Vieja.
También merece la pena la ruta “Camino de Áliva” que tiene un total de 11,5 kilómetros que los más pequeños o las personas poco acostumbradas pueden hacer sin problemas ya que son unas 4 o 5 horas de trayecto. El modo de acceso a Fuente Dé es primordialmente por carretera, al igual que el acceso a Caín en la ruta del Cares. En ambos casos, se puede disponer de medio de transporte hasta Torrelavega o Llanes y, de ahí, viajar en autobús.
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