La ciudad de San Francisco es un enjambre de cultura pop y de música jazz. Se trata de una de las urbes más liberales de Estados Unidos y no sin razón está considerada uno de los destinos del turismo rosa por excelencia. Aunque hay mucho más. La ciudad y su periferia cuentan con un recorrido en el que durante dos semanas podremos sacar el máximo rendimiento a tener en cuenta en todos y cada uno de los casos. Sin lugar a dudas merecerá la pena poder cumplir con todas las expectativas a tener en cuenta.
Cómo llegar a San Francisco
No es la única manera pero, desde luego, es la más económica; los vuelos. Aunque también hay cruceros que parten de la península, Islas Canarias e Islas Baleares con destino a San Francisco, lo cierto es que el coste de una travesía marítima excede el precio de los pasajes de vuelos con creces. Es por ello que preferimos contar un poco más acerca de cómo elegir los vuelos a San Francisco.
La mejor manera de acceder a San Francisco es mediante su aeropeurto internacional pero el más barato será si se elige viajar desde una ciudad española a Londres, desde Londres a Nueva York (algunos de los vuelos más baratos a Nueva York parten de los aeropuertos de Londres). Después reservaremos nuestros billetes desde Nueva York a San Francisco. El pasajero debe recordar la importancia de elegir vuelos con un amplio margen entre San Francisco y Nueva York para evitar que retrasos o cancelaciones echen al traste las vacaciones.
Una buena recomendación es que se aproveche para pasar dos o tres noches en Nueva York. De esta manera, el tiempo prudencial de escala no será necesario y el viajero podrá elegir un viaje exprés a Nueva York viendo la Quinta Avenida, el Empire State o la estatua de la Libertad ya que, aunque en un viaje no se pueden ver demasiadas cosas, si que se podrán presenciar las suficientes.
Qué ver
San Francisco no se ve en poco tiempo. Hemos dividido el viaje en dos etapas; la primera será para ver lo más emblemático de la ciudad. La segunda, para nutrirse de algunos eventos y curiosidades de la urbe que suelen agradar a los visitantes. En todo caso, estos son los principales lugares de interés para el viajero:
Iglesia Misión de San Francisco de Asís: Es el edificio más antiguo de la ciudad ya que data del siglo XVIII y se trata de una iglesia interesante, especialmente, por sus interiores en la antigua capilla.
Moscone Center: Este es el complejo más grande de la ciudad. Si se tiene posibilidad de visitar sus interiores, merece la pena, especialmente cuando algunos de los eventos tecnológicos son acogidos. En sus salas han estado presentado desde productos de Apple hasta Java.
Pier 39: Este centro comercial es mucho más que esto ya que dentro de él se encuentra el centro de mamíferos marinos con los leones marinos de California así como el aquarium de la ciudad. El viajero no puede irse sin ver a este titán.
Torre Coit: Ubicada en San Francisco, esta torre conmemora a Cristobal Colón. Tiene más de 60 metros de altura.
Museos: Si tienes tiempo de conocer los museos, son recomendables el museo de arte moderno y el de bellas artes.
Rascacielos: Si paseas por el centro económico, tarde o temprano terminarás por toparte con alguno de estos gigantes pero aún así los consejos nunca están de más; el Millenium Tower es la visita obligada de todo viajero aunque también hay otras como la 555 California Street o la pirámide Transamérica.
Cosas qué hacer que no te puedes perder en San Francisco
Si se cuenta con el suficiente tiempo, merecerá la pena conocer el American Conservatory Theatre en el que ver algún evento que se desarrolle durante la estancia. La visita a los Sutro Baths no siempre será posible. Se trata de unos baños de carácter privado previo pago. Otras visitas complementarias son al ayuntamiento de San Francisco que cuenta con una imagen que nos recordará enormemente al parlamento. En cuanto a las actividades complementarias, merece la pena pararse en alguno de los múltiples pubs en los cuáles numerosas bandas de soul y jazz tocan sus acordes.
San Francisco es, además, la capital de turismo rosa estadounidense por excelencia. Se calcula que uno de cada tres residentes en la ciudad es homosexual. Por ello, la oferta para este sector de la población es amplia. La Calle Castro es un hervidero de ambientes diversos, ideal si se quiere curiosear – en el caso de que el viajero sea hetero – y si se quiere conocer donde está el epicentro de la movida gay. Existen muchas más cosas que ver y qué hacer en esta bella ciudad aunque el viajero debe tener en cuenta la importancia que tendrá que opte por canalizar todas las posibilidades en unas cuantas que se consigan ver correctamente. Y es que esta urbe tiene mucho qué ver y los viajes en los que hay demasiada sobrecarga de monumentos se corre el riesgo de terminar saturado de arte.
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Gracias por la información! Yo también estuve en San Francisco y pienso que es una ciudad increíble.